PASIÓN ITALIANA, ADN OFF-ROAD
Más de un siglo de historia, una pasión transmitida de generación en generación. Beta nace en Florencia en 1905 de la visión de la familia Bianchi, evolucionando desde un taller artesanal hasta convertirse en una referencia en el mundo del todoterreno. Una historia llena de intuiciones técnicas, éxitos deportivos y una dedicación absoluta a la calidad. Un recorrido que celebra 120 años de evolución continua, siempre con el mismo objetivo: construir motos capaces de regalar emociones únicas.
1905 – 1959
desde el taller
hasta la fábrica
Todo comienza en un pequeño taller en el centro de Florencia. Es 1905 cuando Giuseppe Bianchi, impulsado por una gran pasión por la mecánica, funda la «Ditta Individuale Bianchi Giuseppe» y comienza a fabricar bicicletas artesanales. Son los cimientos de lo que se convertirá en una de las empresas más importantes del offroad italiano.
El verdadero punto de inflexión llega después de la Segunda Guerra Mundial. El hijo de Giuseppe, Enzo Bianchi, y su amigo y futuro cuñado Arrigo Tosi, unen sus fuerzas para industrializar la producción, centrándose en los vehículos con motor para responder a las nuevas necesidades de movilidad. De sus iniciales, Bianchi Enzo y Tosi Arrigo, nace un nombre destinado a pasar a la historia: BETA.
El final de los años 40 marca la entrada oficial de Beta en el mundo de las dos ruedas motorizadas. En 1948 nace la CERVO 48, el primer modelo al que se le aplica un motor auxiliar, seguido de la ITAL JAP 125, que pone de manifiesto el ADN competitivo de la marca con sus primeras victorias.
Mientras la gama se expande con éxito en los años 50, Giuseppe Bianchi, hijo de Enzo, se incorpora a la empresa. Su formación en ingeniería y su visión empresarial aportan un nuevo impulso técnico, fundamental para transformar definitivamente Beta de una realidad artesanal a una moderna industria motociclística y sentar las bases para los éxitos de las décadas venideras.
Los primeros modelos
1960 – 1969
LA ERA DE LAS CINCUENTA Y LOS MOTORES CASEROS
Con la llegada de los años sesenta, Beta da un paso decisivo para su crecimiento: comienza la producción interna de motores. Esta decisión estratégica no solo permite un control total sobre la calidad y el rendimiento de sus modelos, sino que marca el comienzo de una nueva era. El primer motor diseñado y construido íntegramente en Florencia es un 50 cc de dos tiempos, destinado a equipar los nuevos ciclomotores que conquistarán el mercado.
La producción se traslada a la nueva y moderna planta de Osmannoro. En esta década, la empresa se consolida como un referente en el segmento de los ciclomotores, combinando un diseño atractivo con una mecánica robusta y fiable, fruto del know-how desarrollado internamente.
Esta década ve el nacimiento de modelos que se convertirán en auténticos iconos, como la PONY 50 y la MERCURIO 50. La gama se amplía rápidamente para satisfacer las necesidades de un público joven y dinámico, con versiones deportivas, de cross y de trial que llevan a la marca Beta a conquistar importantes éxitos en las competiciones nacionales de enduro y gimkana.
Estas victorias no solo consolidan la reputación deportiva de Beta, sino que demuestran la excepcional calidad y versatilidad de los motores fabricados en la empresa, una base sólida sobre la que la empresa construirá su futuro en el mundo del todoterreno.
LOS MODELOS DE LOS AÑOS 60
1970 – 1979
LA ESPECIALIZACIÓN OFF-ROAD
Los años setenta marcan la mayor transformación en la historia de Beta. Ante un mercado de ciclomotores cada vez más competitivo, la empresa toma una decisión valiente y con visión de futuro: abandonar la producción de motos de carretera para concentrar toda su energía y conocimientos técnicos en el desarrollo de motos todoterreno.
Aprovechando la experiencia adquirida en las competiciones, Beta se especializa inmediatamente en los sectores del Cross y el Enduro. Nacen los primeros modelos especializados, con motores de 125 y 175 cc de dos tiempos derivados de los de los ciclomotores de competición, pero montados en chasis innovadores y específicos, lo que marca el comienzo de una nueva era.
En 1974, la empresa da un paso fundamental al trasladarse a la nueva y actual planta de Rignano sull’Arno. Esta estructura vanguardista, más grande y moderna, está diseñada para apoyar el desarrollo futuro y la producción de los motores «made in Beta» que llegarán en los años siguientes.
LOS ICONOS DEL TODOTERRENO
1980 – 1989
LA «EXPLOSIÓN» DEL TRIAL
Los años ochenta representan la consagración definitiva de Beta en el mundo del todoterreno, en particular en la disciplina del trial. La empresa florentina invierte masivamente en el desarrollo de tecnologías innovadoras, introduciendo soluciones innovadoras como el primer motor de dos tiempos refrigerado por líquido y la suspensión trasera con monoamortiguador.
Estas innovaciones técnicas, junto con una ciclistica cada vez más eficaz, permiten a Beta crear motos superiores a las de la competencia. El modelo TR34, en particular, se convertirá en el punto de referencia del sector, una moto capaz de dominar las competiciones y conquistar el corazón de los aficionados.
La superioridad técnica de las motos Beta se une al talento de un joven piloto español destinado a convertirse en una leyenda: Jordi Tarrés. A lomos de su Beta, Tarrés inicia una racha de victorias irrepetible, conquistando tres Campeonatos del Mundo de Trial consecutivos (1987, 1988, 1989) y numerosos títulos nacionales.
Estos éxitos proyectan a Beta a lo más alto y convierten a la marca en líder indiscutible del mercado del trial. Paralelamente, continúa el desarrollo en el sector del enduro, con la creación de nuevos modelos y motorizaciones que consolidan la presencia de Beta también en esta disciplina.
LOS MODELOS BETA DE LOS AÑOS 80
1990 – 1999
LA NUEVA GENERACIÓN
Los años noventa confirman el liderazgo en Trial con los tres títulos mundiales consecutivos de Dougie Lampkin (1997-1999).
Pero también es una década crucial para la gestión de la empresa: Lapo Bianchi, representante de la cuarta generación de la familia fundadora, se incorpora a la empresa. Futuro director general, aportará una visión empresarial moderna y estratégica, fundamental para guiar a Beta en los retos del nuevo milenio.
La empresa demuestra una gran vitalidad explorando nuevos segmentos de mercado. Para responder a las nuevas necesidades de movilidad urbana, Beta entra con decisión en el sector de los scooters, presentando modelos como el Chrono y el Ark, que se distinguen por su diseño deportivo y la calidad de fabricación de la marca.
La nueva gama de scooters obtiene una excelente acogida comercial, consolidándose en toda Europa y contribuyendo al crecimiento de la empresa en una década de fuerte competencia.
Mientras tanto, para reforzar aún más su hegemonía en el Trial, Beta crea el Trofeo Monomarca Beta Trial. Esta iniciativa, pensada para proporcionar soporte al crecimiento de nuevos talentos y consolidar la comunidad de aficionados, resulta ser un éxito extraordinario, lo que confirma el compromiso de Beta no solo con las competiciones de alto nivel, sino también con la promoción del deporte en la base.
LAS MOTOS DE LA CONSAGRACIÓN
DE LOS AÑOS 90
2000 – 2009
EL GIRO DE LOS 4 TIEMPOS Y LA NUEVA FÁBRICA
El nuevo milenio se abre con un doble reto técnico que marcará el futuro de Beta. En Trial, la empresa presenta su primer motor de 4 tiempos diseñado y construido íntegramente en casa: una apuesta tecnológica que se suma a la tradicional y exitosa gama de 2 tiempos, demostrando la incesante capacidad innovadora de la marca.
Al mismo tiempo, la empresa decide volver con fuerza al estratégico mercado del enduro. Gracias a una histórica colaboración con KTM, Beta equipa sus nuevos modelos Enduro RR con los potentes motores austriacos de 4 tiempos. Esta decisión resulta acertada y marca un exitoso regreso al sector, recuperando inmediatamente el favor de los aficionados.
Los éxitos deportivos en Trial no se detienen, con campeones como Albert Cabestany que conquistan el título mundial indoor. Este crecimiento constante, respaldado por el éxito de la nueva gama Enduro, lleva a la necesidad de nuevos y más modernos espacios de producción.
La empresa da un paso fundamental al trasladarse a su nueva y actual fábrica en Rignano sull’Arno. Estas instalaciones, más amplias, modernas y de última generación, están diseñadas para respaldar el futuro desarrollo y la producción de los motores «made in Beta» que llegarán en los próximos años.
LA NUEVA GENERACIÓN BETA
2010 – 2018
EL DOMINIO EN
ENDURO Y TRIAL
La década comienza con la plena madurez del proyecto Enduro de 4 tiempos. Los motores «made in Rignano» se consolidan como referencia en cuanto a rendimiento y fiabilidad, lo que lleva al Beta Factory Team a conquistar dos títulos mundiales de constructores consecutivos en 2010 y 2011. Paralelamente, la empresa vuelve a invertir con decisión también en los motores de 2 tiempos, presentando una nueva gama Enduro RR que se revelará un éxito mundial.
Esta fuerza en ambos frentes técnicos permite a Beta contratar a un joven piloto británico destinado a convertirse en leyenda: Steve Holcombe. Así comienza una asociación que llevará a un ciclo de victorias sin precedentes en la historia de la marca.
A partir de 2016, Steve Holcombe y Beta se convierten en un binomio imbatible, conquistando tres títulos mundiales consecutivos en las categorías E3 y EnduroGP. Estos éxitos, junto con los de Johnny Aubert y Alex Salvini, consagran a Beta como la marca a batir en el Campeonato del Mundo de Enduro.
La tradición ganadora tampoco se detiene en el Trial. Con la nueva gama EVO, Beta sigue siendo protagonista del Campeonato del Mundo, consolidando su imagen de empresa capaz de alcanzar la excelencia y dominar en todas las principales disciplinas del off-road.
LAS MOTOS DE LA «EDAD DE ORO»
2019 – OGGI
EL REGRESO AL MOTOCROSS Y UN FUTURO POR ESCRIBIR
Los últimos años consolidan la posición de Beta como marca líder en el mundo del todoterreno, continuando la racha de éxitos y abriéndose a nuevos y ambiciosos retos. En el enduro, el dominio es absoluto: tras los triunfos de Steve Holcombe, Brad Freeman toma el relevo y conquista una increíble serie de títulos mundiales a lomos de la 300 2T, lo que le proyecta al olimpo de los pilotos más ganadores de la historia.
También en Trial, Beta es protagonista en todos los frentes. Si campeones como Matteo Grattarola y Andrea Sofia Rabino mantienen altos los colores de la marca en las categorías más altas, la nueva generación liderada por los hermanos Hemingway domina las categorías juveniles, asegurando la continuidad de una tradición ganadora que dura más de cuarenta años.
Impulsada por una solidez técnica y deportiva sin precedentes, en 2021 Beta da un paso histórico: el regreso oficial al Campeonato del Mundo de Motocross, en la categoría reina MXGP. Se desarrolla una moto completamente nueva, la RX 450, y se crea un equipo para competir al más alto nivel. Esta nueva aventura representa la voluntad de la marca de ponerse constantemente a prueba y llevar su filosofía de construcción, la RideAbility, a un nuevo y prestigioso escenario.
En 2025, Beta celebra un hito extraordinario: 120 años de historia. Un viaje que comenzó en un pequeño taller florentino y continuó hasta convertirse en un referente mundial en el sector off-road, siempre guiado por la misma pasión y la misma familia. Una historia que continúa, proyectada hacia los retos del futuro.

120 AÑOS DE BETAMOTOR
El logotipo ha sufrido un cambio.
El espíritu sigue siendo el mismo.
Más de un siglo de pasión, innovación y puro ADN racing. Un viaje por la extraordinaria historia de Beta. Un logotipo tras otro.
120 AÑOS DE BETAMOTOR
El logotipo ha cambiado. El alma sigue siendo la misma.
Más de un siglo de pasión, innovación y puro ADN racing. Un viaje por la extraordinaria historia de Beta. Un logotipo tras otro.
A 360° GRADOS



































































































